Desde el valle, el surco y la montaña,
junto al sol y al fruto de la vid,
nuestras almas con alas de inocencia
buscan sendas de amplio porvenir.
Es el agua de la fuente manantial
del Tipaume oloroso de arrayán,
la que enseña a luchar cual la semilla
cuyas ramas en frutos se abrirán.
(CORO)
¡Oh mi Escuela Huilquío Ilumina
los caminos que voy a cruzar
y este valle fragante de flores,
te prometo volver a pisar!
Si está el mundo dormido sin valores
Sanaremos el futuro en nuestro andar
Alzaremos la esperanza como espada
Lucharemos por un nuevo despertar.
El amparo del Huilquío tutelar
Que es el faro que ha orientado nuestro andar.
Cual viajero cuando entona la mirada
no olvidemos nuestra tierra original.
(CORO)
¡Oh mi Escuela Huilquío Ilumina
los caminos que voy a cruzar
y este valle fragante de flores,
te prometo volver a pisar!
y este valle fragante de flores
prometemos volver a pisar!




